Aterricé en Alemania en junio, y poco a poco he llegado.

Tenemos poco más de dos meses de haber llegado a Alemania. Desde dos semanas antes de salir hasta ahora no he podido colocar más que un par de novedades. Me fue muy difícil re-conectarme con tanta gente querida a quienes sólo pude decir un brevísimo adiós. Aún más con mi querido blog!

¿Las razones? muy sencillas: la salida de Caracas fue aparatosa y difícil, cargada de trámites. Los trámites implicaron hasta una visita express a los tribunales en Guayana tres días antes de salir. La llegada, aparentemente tranquila, implicó una serie de trámites que se veían interminables aunados a mi introducción al idioma para poder manejarme en mi nuevo hogar.

Durante semanas quedaba aturdida sólo por ir al supermercado y descifrar el nuevo código. La belleza del lugar lo hizo más ameno y mi mejor terapia ha sido tener un jardín que cuidar.

Así pues está terminando agosto, y con él el verano. Victoria empieza primer grado en septiembre y yo me re-organizo y busco mi mapa. Por momentos no se cómo re-conectar y cómo volver a retomar el hilo, sin embargo ya estoy conectada con mi centro y desde aquí puedo nuevamente mirar hacia afuera. Hay procesos que requieren de intimidad y soledad, y este ha sido uno de ellos.

Con humildad y cariño espero que mi gente querida sepa entender mis dos meses de ausencia. Se que pueden comprender en qué ando, pero aun así, quisiera que supieran que este camino es más sencillo con ustedes en el corazón.

Les dejo lo que ayer escribió Michael Petri en su blog, que de alguna manera, es reflejo de lo que vivimos juntos.

Saudade

“Ella nunca quiso aprender a hablar español,  dejar Portugal era apara ella un castigo divino al que siempre se resistió. Mi mamá no, la amargura de mi abuela nunca contaminó su amor por este país al que conoció con 7 años. Crecí en el agradecimiento por el país que nos recibió. .. no puedo dejarlo sin sentir que me desgarro”  – M

imagen del blog coop*2

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Era una conversación furtiva, casual… una pequeña confesión de alguien que sabe que pronto me voy y que llevo este proceso desde la profunda conciencia de las implicaciones familiares y emocionales que tiene para nosotros. Así lo he decidido y así lo vivo, quizás por eso se sintió en confianza como para resumirme en medio minuto, lo que implica la migración en la mirada transgerenacional.

Esta breve conversación con M me recordó que hace unos días tuve la inmensa fortuna de asistir a las jornadas de la Sociedad Psicoanalítica de Caracas  tituladas: “Consecuencias y conflictos de la emigracion” . En realidad fue una doble fortuna. La primera es porque se trata de un tema que me toca, me moviliza y sobre el cual leo, estudio y escribo. La segunda es que los psicoanalistas tienen algo que me cautiva: ellos se dedican a estudiar mucho su teoría. No la de otros, ni los últimos estudios, ni las mejores promesas en investigación, sino su teoría, su marco de referencia para entender algunos aspectos del ser humano. Cuando una gente estudia mucho y tiene claro sus puntos de partida, pues suele tener luego la gran virtud de, en breves y sencillas palabras, acompañar los descubrimientos de otro.

El programa nos regaló una tierna ponencia. Si, tierna. La de Carmen Elena Dos Reis, titulada “Saudade”

Como muchos sabrán “saudade” es una palabra en portugués que hace referencia a la añoranza por la tierra que se ha dejado atrás. Sin traducción al español, nos permite un acercamiento a un sentimiento que quizas vivía la abuela de M. Un sentimiento profundo, que no hace referencia sólo al duelo migratorio.

Carmen nos hablaba con suavidad, acompañando con fotos en blanco y negro, sobre lo que ocurre en algunas familias de raíces inmigrantes cuando la realidad se impone, dramática, cortante, y quizás violenta y vuelve a asomarse la posibilidad de moverse. Como si la familia no lograra el objetivo trazado en el pasado, de echar raíces y florecer durante siglos en el mismo lugar. Una suerte de promesa rota, de repetición de una historia familiar vivida como la expulsión del paraíso.

Por eso, nos contaba Carmen Elena (quizás también nos confesaba), era tan duro para algunos hijos de inmigrantes sentir que nuevamente deben moverse.

Aquí es cuando la abuela de M cobra peso en su historia y la lleva a preguntarse si esa es la única manera de afrontar la emigración:

¿seré como ella, la castigada por el destierro?, o ¿seré como mi madre, agradecida y leal con la tierra aun a costa de mi propia sequía?

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Programa de radio: adolescentes y redes sociales

En "Mami al fin" con Anna Vacarella por @unionradionet

En “Mami al fin” con Anna Vacarella por @unionradionet

Ayer 22 de abril 2015 estuve en la radio conversando con Anna Vacarella sobre adolescentes y el uso de las redes sociales. Fue un momento grato, en el que compartimos ideas, recomendaciones y cuestionamientos que los padres se hacen cuando piensan en los riesgos de internet.

Aqui dejo el enlace, por si desean escucharlo!

 

Gracias @annavacarella por la invitación a tu programa En Sintonía, por @unionradionet !

Adolescentes y redes sociales: descubrir los límites, riesgos y posibilidades

“Yo no se cómo pueden ser “amigos” si nunca se han visto. Desde las vacaciones pasadas se conectan más de dos horas diarias… élvive en Argentina, y ahora ella sueña con ir hasta allá…”

“Se la pasa horas de horas con el fulano guasap (wassapp) Hasta que me cansé y le registré el teléfono. Me di cuenta que un muchacho que ella conoce de otro colegio le envió fotos pornográficas!!! esto terminó muy mal, no sabía qué decirle. Le grité… le quité el teléfono. No se qué hacer, mi hija solo tiene 12 años y ese muchacho 16”

“Ellos creen que soy más grande, ven mi foto en el pin y me dicen cosas, yo creo que tienen como 20 y creen que yo tengo 16 jajaja… depués yo los dejo ahi. Son muy pasados, pero yo se cómo es todo” (AEB 12 años)

 

La adolescencia 2.0

La adolescencia 2.0

Con frecuencia llegan a mi consulta padres preocupados por la forma en la que sus hijos usan internet y las redes sociales. Pasan de preocuparse por el tiempo que sus niños jugaban en los video-juegos a angustiarse por el tipo de relación que establecen en las redes.

Padres que no conocen los alcances y riesgos de instragram, facebook, twitter, snaptchat y wassapp. Que no saben qué significa grooming, sexting o cyberacoso

Padres que tienen teléfonos de última generación, pero que tienen un un uso analógico del mismo, de tal manera que usan wassapp con sus hermanas, comparten fotos con sus amigos en instagram y usan facebook para estar conectado con amigos del colegio, pero no logran entender la forma intensa en la que sus hijos se relacionan  por esta vía.

Dos grandes preguntas llegan a mi consulta sobre las redes sociales
¿Cómo se manejan los límites en esta forma de relacionarse?
Y en consecuencia ¿qué es privado?, ¿qué es público?
¿Debo supervisar las redes sociales de mis hijos adolescentes?

Las relaciones interpersonales siempre tienen un límite. El setting, le decimos en psicología. El espacio físico nos permite reconocer facilmente el límite de la relación con el otro: así, en el colegio, sabemos que hay cosas que pueden y no pueden hacerse. Igual en el trabajo, o en el consultorio de un médico o en la parada del autobús.

¿Pero qué pasa cuando el espacio físico está ausente?¿todo está permitido?

¿Podemos realmente hablar de todo lo que queremos con alguien porque está detrás de la pantalla, o podemos pedirle realmente cualquier cosa?

La respuesta, lejos de ser un ligero “depende” es muy clara: No, no podemos.

A mi consulta hace un par de años llegó una adolescente de 12 años que en ocasiones terminaba teniendo conversaciones a través del pin* de alto contenido sexual y que tenía dificultad para colocar el límite en la conversación. Su madre, descubre la situación y estalla en una mezcla de ira y angustia.  Viene de un hogar de padres atentos a las necesidades de sus hijos y es una chica de muy buen nivel académico, con muchos recursos intelectuales para afrontar la escolaridad.

Su madre estaba aterrada y deseaba orientación a la vez que quería comprender cómo había sucedido esto. ¿tenía que quitarle el teléfono?, ¿castigarla?, ¿y si volvía a ocurrir?

A lo largo de la sesiones logramos ver un poco qué estaba pasando. A continuación les cuento un poco sobre esta situación y el camino que recorrimos. Sigue leyendo

Mary Poppins, la terapeuta de familia

 mary poppins terapia

Ver Mary Poppins debería ser obligatorio para cualquier terapeuta.

 

Una persona que sabe leer motivo de consulta aparente y el motivo de consulta latente.

 Que sabe que debe promover cambios en la dinámica familiar completa y no solo en el “paciente identificado”

 Que entra a la vida de su paciente sin cambiar sus rutinas, sin dar “tips” o “herramientas útiles” sino mostrando diferentes significados de la experiencia cotidiana.

 

Antes de ver a la anciana que vende comida para las palomas, Mary abre una nueva posibilidad...

Antes de ver a la anciana que vende comida para las palomas, Mary abre una nueva posibilidad…

Que no toma decisiones sino que invita a pensar en otras opciones.

 Que sabe reirse de si misma, y que conecta con la gracia y la alegría.

 Que reconoce que muchas veces no sabemos qué decir y que la palabra más adecuada es supercalifragilisticuespialidoso.

Que usa como nadie la intervención paradójica, recetando aquellas conductas más sintomáticas al punto de crear condiciones para pensarlas nuevamente.

Un espejo que puede devolver una imagen alternativa de sí misma

Un espejo que puede devolver una imagen alternativa de sí misma

Que sale de la vida de sus pacientes sin hacer ruido, cerrando un ciclo cuando las metas se han cumplido, sin extenderse más de lo necesario.

 Mary Poppins no es una “niñera”, Mary Poppins es un espejo curioso, que crea imágenes de nosotros mismos insospechadas, inusuales, transgresoras pero posibles…

Si ejerces una profesión de ayuda, date un tiempo para ver Mary Poppins…

Vamos a ver a papá: un cuento sobre separaciones y re-encuentros

Un cuento sobre separaciones y reencuentros en la familia que emigra

Un cuento sobre separaciones y reencuentros en la familia que emigra

Compramos este libro de @edicionesekare en diciembre. Fue una compra srara, ambigua, asi como los sentimientos de la niña del libro. “Vamos a ver a papá” narra la historia de una niña y a la vez de muchos niños del mundo. Papá va a trabajar a un país lejano, y un dia llama para anunciar que vivirán de nuevo todos juntos… en ese nuevo país.
Cuenta el proceso, los sentimientos, las vivencias desde los ojos de una niña… sus ilustraciones (de Alba Marina Rivera) son profundamente íntimas, como retratos hechos desde la ventana de una casa. Las miro con el respeto y el cariño con el que se ven las escenas caseras y cotidianas de una familia que te abre la puerta.
Hace unos días lo leímos mi esposo y yo, antes de que él saliera de viaje. Aun no lo hemos leido a Victoria, pues nuestros sentimientos necesitan asentarse. Nos ha sido mucho más útil a nosotros como padres, pues nos conecta con dos partes de este proceso, tan auténticas como intensas: la separación y la ilusión. La necesidad de soltar para crecer y la importancia de mantener le vínculo profundo más allá del contacto físico y cotidiano.
Este cuento hace una manejo hermoso de la migración como un proceso en el que se tienden puentes, se abren caminos y se mantienen los vínculos que se cultivan con amor.
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Cómo disciplinar niños (I)

Este es el título de miles de post, artículos y libros sobre crianza.

Es tremenda la cantidad de tinta y saliva gastada (y mal gastada!) para abordar el tema de la “disciplina”. Es común utilizar la palabra  “disciplina” para hacer referencia al seguimiento de instrucciones: “báñate”, “vístete”, “termina la tarea”, “ve a la nevera, busca queso y traémelo a la mesa”. Instrucciones simples, cotidianas, y que suelen ocurrir en forma de imperativo. No entraré en el tema de la obediencia como “la marca del buen padre”, ni tampoco en hábitos, ni mucho menos en la perseverancia como valor. Sólo haré referencia al seguimiento de instrucciones .

¿Qué tipo de límites necesito? Imagen de www.psicoblog.com

¿Qué tipo de límites necesito?
Imagen de http://www.psicoblog.com

Si ha llegado a este post buscando tips de disciplina, lo mejor es que no siga leyendo. Yo no se dar tips, menos sobre disciplina. Si de todos modos le interesa seguir adelante, le animo a leer la anécdota que sigue. Se trata de una historia de la vida real, ocurrida hace pocas semanas en una fiesta infantil. Luego, si quiere, no siga (porque yo escribo mucho y luego pude aburrirse), sólo hágase la siguiente pregunta ¿soy capaz de seguir instrucciones simples? Sigue leyendo

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