Año: 2014

Reencuentro familiar después de emigrar; volver a casa por Navidad

Encontrarse con la familia en Navidad cuando vivimos en otro país tiene una alta carga emocional, que puede ser explosiva. Deseamos profundamente que el encuentro nos permita fortalecernos como personas y como familias. Si estás a punto de encontrarte con tu familia después de emigrar, estas reflexiones pueden ser de utilidad

Anécdota navideña de una madre venezolana cursi

Mi hija aprendió la canción “mamá ¿dónde están los juguetes?”.
Soy una mamá que por la noches tiene un lado dark, con un humor negro y ácido… pero no con mi hija. Por una razón: las metáforas, la ironía, el cinismo, y todas esas formas elaboradas del lenguaje no pueden ser interpretadas de la misma manera por un niño que se encuentra en una etapa que Piaget llamó de “operaciones concretas”. Es decir, mi hija, igual que Raquelita Castaño en el año 62, comprende y maneja en el mundo a través de lo concreto, manejable y directo. Este mensaje muy muy muy indirecto sobre la pobreza mi hija NO lo entiende, ni la pobre Raquelita Castaño lo entendió en su tiempo. Sólo causa miedo y duda.

Me quedo con “Mi burrito Sabanero”, “Niño lindo” y “Din, din din.”

Soy una madre cursi. A mucha honra.

Frozen: los secretos familiares y sus consecuencias

Cuando una familia hace de los secretos familiares su patrón de relación, las consecuencias transgeneracionales son visibles y el funcionamiento de sus miembros se parece al de Elsa: evitan contacto profundo, se aíslan de quienes aprendió a desconfiar, viven con la frustración de haber cumplido con la orden implícita de guardar en secreto un hecho del que no son responsables.

Para el resto de los miembros de la familia “el secreto” forma parte tácita de la vida familiar. Terminan haciéndose cómplices silenciosos, beneficiados indirectamente por no cuestionar un equilibrio injusto. Elsa, la que no podía salir, no cuestionaba la orden aunque ansiara como nadie el contacto físico con su hermana. Ana, la solitaria, tampoco tumbo la puerta, ni pegó gritos para que sacaran a su hermana. Tras la muerte de sus padres mantuvieron el frágil equilibrio.

¡Julieta, estate quieta! – el cuento del niño que parece “hiperactivo”

Julieta, estate quieta! nos narra la historia de una pequeña ratoncita que, pasaba mucho tiempo sin ser mirada por sus padres y que desarrolló los típicos síntomas asociados al déficit de atención, hasta que, tras un episodio sorprendente sus padres posaron su mirada sobre ella, buscando opciones, soluciones y dándose cuenta de que, sin Julieta, la familia no está completa!

Tu hijo va a emigrar, ¿cómo afrontarlo?

Habitualmente los padres de quienes emigran se encuentran en la adultez tardía, o iniciando la vejez. Es común que previamente han construido una expectativa acerca de esta etapa que no incluía la distancia de los hijos. A continuación haré una serie de recomendaciones para padres y adultos mayores que se quedan en sus países de origen mientras el hijo (sobrino, ahijado) emprende el proyecto migratorio. Cuando un hijo emigra, al final lo que más deseamos es mantener una relación profunda y duradera a pesar de la distancia.