Mes: octubre 2014

Elinor: la madre controladora

Una madre controladora necesita atravesar por un proceso profundo para permitir el crecimiento de una hija. A mi, como mamá de una niña, Valiente (Brave, 2012) me cautivó justamente porque es una historia de la relación madre-hija en la que ocurre una transformación vital para que la relación entre estas dos protagonistas sea profunda, íntima y duradera. Madre e hija se encuentran y se reconocen como diferentes para que cada una pueda vivir su camino.

Para mis estudiantes, que han comenzado a aprender sobre apego

Si algo debe saber una maestra, que posiblemente se convierta en madre en el futuro (o que quizás ya lo es!) es que nuestras bases están en el embarazo, parto, nacimiento y primeras semanas de vida, y que debemos proteger especialmente esta etapa para que el proceso de desarrollo evolutivo se produzca de forma saludable. Estas son las bases neurobiologicas del proceso de apego

Psicoterapia en tiempos difíciles: más empatía y menos indolencia

A diario veo pacientes. Pacientes testigos de disparos, Pacientes víctimas de robo y secuestro, Familias sin dinero para costear tratamientos psicológicos o psicoeducativos, buscadores incansables de medicinas, pañales o alimentos, Pacientes perdidos en los vericuetos de un sistema incapaz de darle respuesta a sus necesidades de salud, ni mental ni física. Pacientes en un contexto que supera, en muchas ocasiones, su capacidad para tomar el control de sus vidas y tomar decisiones. Los entiendo. Los escucho.Tienen el derecho y el deber de transformar su queja sorda en una demanda clara y una meta plausible. El acompañamiento terapéutico conduce a la resilencia desde el contacto y la elaboración de nuestras vivencias, no desde la negación de estas. Ese es mi trabajo. A veces, en algunos giros sutiles que dan las conversaciones, presenciales o virtuales, escucho voces que parecen colocar el peso en la “energía” o “pensamientos positivos”. A riesgo de ofender a los paladines de la autoayuda, o incluso de ser malinterpretada por amigos y conocidos, me atrevo a decir que no en toda circunstancia valen los principios de “ponerle …

Miedos nocturnos en los niños: “Sapo tiene miedo”

Sapo tiene miedo. Cuento para hablar de miedos nocturnos. Si tu hijo menor de 7 años tiene miedos nocturnos posiblemente no responda a explicaciones lógicas del tipo “eso no existe”, “ya está, olvídalo, que no hay nada debajo de la cama”. Es muy posible, que si te molestas con él por sus reacciones ante la oscuridad aprenda a callarlas. Cuando callamos miedos nocturnos muy intensos, entonces pueden aparecer síntomas.