Antes de emigrar, Emigrar con niños y adolescentes, Psicología para emigrar
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Emigrar con niños: 1 noticia y 4 preguntas que te harán tus hijos

Migrar con niños

Mi hija antes de salir

María y yo, como mamás nos veíamos conversando sobre las expectativas de los hijos sobre el proyecto migratorio. La conversación se inició por el viaje de Héctor a Chile y a la vez por nuestros propios proyectos “bajo la manga”.

Emigrar, agarrar las maletas con hijos,  requiere de una dosis especial de sensatez, pues supone un cambio tremendo con consecuencias para toda la familia. El saldo tiende a ser positivo, pero no lo es simplemente por el hecho de dar el paso y decir “me voy”.

Se me ocurre resumir nuestra conversación en las preguntas más angustiantes (para ellos y nosotros), que seguro, nos harán nuestros hijos antes de emigrar.

Qué decir, cuándo, cómo, por qué motivo es parte de lo qué tendremos que explicar a los seres que más amamos, consientes de la importancia de nuestra decisión en sus vidas.

1. La noticia: “Hijo, nos vamos a mudar… de país” – ¿cuándo decirlo?

Una familia tarda mucho tiempo desde que empieza a pensar en la posibilidad de migrar hasta que finalmente tiene una fecha de salida concreta y una serie de aspectos legales y económicos solucionados para irse. Mi sugerencia es hablar de esto cuando la decisión esté tomada, no cuando sea aún una posibilidad. Si todavía estamos en el proceso de “me voy o me quedo” es importante evitar crear expectativas angustiosas a nuestros hijos que luego podrían no saber manejar. Algunos podrían ilusionarse porque vivirán en un país en el que se esperan cosas maravillosas y luego no podrán irse, y otros podrían empezar a negarse a irse cuando ni siquiera sabemos muy bien para donde. No se trata de conservar secretos, sino por el contrario de comprender qué temas tratamos con nuestros hijos y cuando. ¿conversamos con nuestro hijo de 7 años que estamos pensando en cambiar de trabajo? Una lógica similar aplica para esta fase del proceso.

2. ¿Cuándo nos vamos?

Una pregunta peligrosa que muchos niños hacen cuando por alguna conversación familiar se asoma la idea de migrar o cuando se les da la noticia. La pregunta alivia a aquellos que desean irse y tienen su proyecto muy atado a la espera de soluciones sencillas, pero realmente angustia cuando irse es, de momento, solo una conversación entre adultos que no se ha concretado en un proyecto claro. Si ya tenemos la decisión tomada, pero aun no podemos anunciar una fecha la respuesta podría aproximarse a un tiempo razonable y comprensible para su edad: cuando estés en 4 to grado, después de la Navidad, en tu cumpleaños. Alguna fecha fácil de relacionar que no cree expectativas anticipadas.

 3. ¿Por qué nos vamos?

Quizás esta es la pregunta más delicada de responder. Es la pregunta que construirá nuestra historia familiar en el futuro, como cuando narramos un cuento. ¿queremos una historia de buenos y malos?, ¿una historia de ganadores y perdedores?, ¿una historia de emprendedores?… me parece importante que los adultos implicados piensen bien esta respuesta… Para nosotros como familia nuestras historias migratorias para nuestra hija  han estado narradas en clave de trabajo y cercanía de la familia. Quizás ahora que está mas grande, ella también podría ser protagonista y narrar su propia parte de la historia. En todo caso recomiendo evitar colocar el énfasis en los aspectos negativos del país de origen y colocarlo en las oportunidades del país de destino. Por dos razones:

a) Nuestro país de origen, también es el de nuestro hijo y le pertenece por derecho. Dentro 30 o 40 años le seguirá perteneciendo. Siempre pienso en todos aquellos inmigrantes que mi país, Venezuela, recibió y que jamás pensaron que verían a sus hijos partir de vuelta a la tierra de los abuelos.

b) Adaptarnos en otro país es como cuando trasplantamos una planta de maceta: debe conservar un poco de tierra de la anterior para poder florecer. Sentir orgullo de su gentilicio ayudará a sentirse seguro frente a otros y favorecerá la adaptación. No hablo de crear ideas falsas acerca del país, ni de sentirse orgulloso del tequeño, sino de esos auténticos y verdaderos logros que conoce en su mundo infantil: la buena maestra que tiene, la familia de la que proviene, esos lugares en los que se ha divertido y compartido, que existen tanto como los negativos.

4. ¿Cuándo volvemos?

Precisar fechas es siempre un riesgo, el riesgo de no poder cumplirla. La respuesta suele ser “no se”, sin embargo lo que más importa es saber que haremos todo nuestro esfuerzo para que sea pronto. Ante la pregunta sobre cuándo volvemos las respuestas que empiezan con “siempre, nunca, jamás “ y otras de ese estilo suelen ser contraproducentes.  Cuando migramos tenemos que ser muy claros en que nuestra meta es vivir en ese otro destino, y que nuestro regreso será vacacional. Esto puede generar emociones muy diversas, a veces sorpresivas. En ocasiones es el momento en que muchos se niegan a irse y que debemos manejar con tacto, pues es parte de un proceso, y de no una, sino muchas conversaciones.

5. ¿Y mi familia y mis amigos?

El temor a perder el contacto nos acompaña a todos, es el miedo anticipado al duelo migratorio. Entraña dos temores: que la familia que se queda esté en riesgo o que la familia y amigos nos olviden. Es importante asegurar que mantendremos contacto, pero más importante aun cumplirlo. Con los adultos es más fácil, pero ayudar a los niños a mantener contacto supone un acto consciente y generoso de nuestra parte. Siempre veo abuelas que hacen el esfuerzo porque sus nietos hablen entre si por skype, como si comprendieran, que en el fondo, para que crezcan con una camaradería de primos y no como desconocidos, ellas deben recrear, aunque sea virtualmente, esa casa de la abuela en la que nos reunimos a charlas, descubrir cosas y contar historias. Esa responsabilidad es adulta, no solo depende del niño


 ALERTA CON

Crear expectativas falsas o imposibles de cumplir.

Hablar mal del país de origen y sobre todo de las personas que lo habitan.

Responder  a todas las preguntas, incluyendo aquellas que no tienen respuesta. Muchas veces la respuesta sera NO SÉ. Acompañar la incertidumbre es parte de este proceso.

Desde tu experiencia, ¿Se te ocurren otras alertas?

9 Comments

  1. Pingback: ¿Son necesarios los rituales de despedida con niños que emigran? | Blog de una psicoterapeuta

  2. Hola hace dos dias me comunico mi marido que poco tiempo nos marchamos a Panamá.tenemos una hija de 8 años y estoy hecha polvo cada vez que la veo. las oportunidades son muy buenas nos vamos en buenas condiciones pero el ser hija única me preocupa mucho su adaptacion, lla soledad, etc. Leerte me ha venido bien me ha tranquilizado un poco así que no dejes de escribir a mí me ha ayudado un montón

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    • Gracias Anna, me algra saber que lo que escribo puede ser de utilidad para la gente que emigra.Yo estoy viviendo la adaptación de mi hija, al nuevo sistema y al nuevo idioma.Todos los niños son diferentes. Algunos lo logran mas rápido, casi sin darse cuenta, otros tienen mayor dificultad. Vale la pena preparalrlos lo mejor posible antes de emigrar, incluyendo un cierre de ciclo amoroso con la etapa anterior. Al principo puede verse deslumbrada por lo novedoso, y poco a poco conenzará la rutina. La escolaridad puede ayudarla mucho y a la vez es lo que mas nos asusta. Nos anticipamos como padres, muchas veces terminamos actuando según nuestros sentmientos (de culpa, de inadecuación, de inseguridad, de euforia, de logro) sin darnos tiempo a comprender los sentimientos de nuestro hijo, que son diferentes de los nuestros. Mi experiencia es que en los primeros tiempos tenemos mucho que observar( y observarnos) , mucho que acompañar. También necesitamos apertura para ver y escuchar momentos dificiles de nuestor hijo sin victimizarlo, confiando en sus capacidades para resolver conflictos y adaptarse. Y finalmente tener la capacidad de responder como adulto si la situación los sobrepasa. En un par de semanas escribiré con detalle sobre esto. Mis mejores deseos para tu niña! Un abrazo desde Alemania

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      • Muchas gracias pEspaña casabras, reconfortan en momentos de duda y miedo ante lo desconocido. Seguire tu consejo del cierre del ciclo.
        Me he sorprendido al leerte en Alemania. Vosotros si sabeis de hacer maletas!
        Lo dicho gracias de nuevo y esperare tus palabras.
        un abrazo desde España. .. por ahora .:)

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      • Así hemos andado mucho tiempo haciendo maletas! Acabo de escribir un post sobre el manejo de las despedidas de los niños que incluye un vídeo. Allí toco el tema de los cierres. Te lo comento por si es de utilidad en tu proceso. Un saludo!

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  3. Pingback: Cómo manejar las despedidas de los niños que emigran | Blog de una psicoterapeuta

  4. Pingback: La vida sin Santi: un cuento para hablar de despedidas cuando vas a emigrar | Blog de una psicoterapeuta

  5. Laura says

    Muchas gracias por tus palabras, ayuda mucho. Nosotros estamos en el proceso de cambio de Argentina hacia Nueva Zelanda, con 2 hijos de 8 y 5 años. Estoy muy ansiosa por cómo reaccionarán. Nos vamos el 04/01/18 Todavía no saben pero esperaremos a tener más concretos los procesos migratorios y quizá, la visa en la mano. Seguiré leyendo. Muchísimas gracias!!!!
    Laura

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