Mes: octubre 2015

No soy rubia ¿y qué? Un cuento para hablar sobre el miedo al rechazo por ser diferente

¿Asumimos, sutilmente, que somos desiguales cuando emigramos? Este cuento nos habla de una niña que pone en relieve sus potencialidades por encima de la etiqueta que le han colocado. Y también nos permite reflexionar sobre nuestro discurso sutil sobre la igualdad y la desigualdad al emigrar.

Aprendizajes sobre duelo migratorio

Quisiera compartir algunos aprendizajes personales y profesionales sobre el duelo migratorio. Utilizaré como punto de referencia investigaciones recientes, y la experiencia de personas que generosamente han permitido que su testimonio sirva para ilustrar estos aprendizajes.

Cada experiencia, en tanto es humana, es una experiencia válida. No creo que exista una virtud especial o una mejor manera de asumir la vida como emigrante. No creo que quienes sientan duelo lo estén haciendo mejor que los que no lo sienten. Son maneras diferentes de vivir la migración.

La integración ¿es tu único criterio de éxito al emigrar?

Cuando migramos podríamos confundir nuestras metas individuales sobre lo que queremos “ser” con las expectativas sobre lo que “debemos hacer” en nuestro país de destino para estar integrados. Como quien afirma que la integración es una meta en si misma.
Creamos incluso criterios de éxito, antes de tener la experiencia migratoria.
Podríamos llegar a hacer todo lo que nos dijeron e igualmente sentir insatisfacción, nostalgia cuasi permanente, sensación de ser inadecuado. Atrapados en la trampa podríamos incluso confundir todas estas sensaciones con lo que llamamos los psicólogos “duelo migratorio” o justificar todo lo que sentimos diciéndonos que se trata de la “lucha” que los inmigrantes debemos librar para lograr el “éxito”.