Blog de una psicoterapeuta, Emigrar en pareja, Familia multicultural
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Pareja y embarazo en el extranjero

pareja-embarazo-extranjeroEsta pintura está en el consultorio de mi ginecóloga. Ahora que tengo controles diarios, la veo continuamente. Me parece alucinante. Ella, en el primer plano, protagonista del embarazo y el parto. Él, detrás, apoyando. Ambos me dan la sensación de paz, de armonía, de certeza de su rol.

Pero no siempre es así. De hecho si hay un momento perfecto para que una pareja salte por los aires y se rompa en mil pedazos son los meses después del parto. Y cuando vivimos un parto en el extranjero, lejos de cualquier grupo de apoyo natural, aun más.

emigrar-en-pareja-lee-masQueremos que ese hombre que dice amarnos eleve sus atenciones y cuidados, asumiendo su rol de pareja, y además sustituyendo en parte a la tribu ausente. Podemos caer en la trampa más facil:

Culpabilizarnos mutuamente por las carencias, el dolor y la soledad.

Exigir el cumplimiento de tareas domésticas como muestras de amor incondicional.

Ausentarnos emocionalmente por la confusión que esta etapa nos produce.

Pero también podemos escoger mirarnos el uno al otro, entender que hemos decidido hacernos familia en un país diferente al nuestro,  y abrir nuestro corazón para recibir todo y entregar todo.

Esta entrega profunda solo puede suceder si pedimos lo que necesitamos realmente en lugar de exigir el cumplimiento de tareas. Si sabemos pedir amor, escucha, alimentación, contacto físico, compañía en lugar de demandar sucedáneos.

En ese momento ocurre lo que esta imagen me transmite: cada uno ocupa su espacio simbólico. Durante ese tiempo especial que transcurre entre las últimas semanas de embarazo y los dos primeros años después del nacimiento del bebé, la mujer protagoniza un proceso único y el padre da un breve pero significativo paso atrás, no para ausentarse, sino para sostener.

“Cuando no vislumbramos nuestra realidad en forma global, creemos que las cosas se solucionarían si el varón regresara más temprano a casa, si cambiara los pañales de vez en cuando o si ganara más dinero. Es tiempo de admitir que somos sólo dos personas -nada más que dos- y que tanto las madres como los padres estamos demasiado solos en la compleja tarea de acunar a nuestros hijos. Si la realidad es tan desventajosa, compartamos lo que nos pasa, conversemos y decidamos juntos a quiénes pedir ayuda. Inventemos una red amorosa donde haya un lugar destacado para los niños. Ofrezcamos una sonrisa, un libro, un dato valioso a otras madres. Abramos nuestras casas, cocinemos algo delicioso, invitemos a otros adultos con niños a visitarnos. Si participamos en la construcción de una tribu moderna, dejaremos de culpar a nuestra pareja. Y aparecerá la virilidad que estábamos reclamando”

Laura Gutman

Artículo  “En lugar de tribu hay sólo un padre”

Disponible en su web


img_20161024_184440Si la idea de un parto lejos de tu país de origen o de tu familia te causa mucha ansiedad o los primeros meses después del parto están siendo especialmente duros a causa de la soledad, quizás desees hablar con más detalles de tu caso en una consulta On-Line o participar del Webinar: parto y puerperio en el extranjero.

Si quieres más información, escríbeme a rovasque@gmail.com

Pide tu cita: rovasque@gmail.com

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