Autor: Rosario Vasquez R.

Un consultorio psicológico online lleno de vida

Cuando decidí trabajar de lleno en mis servicios como psicóloga online , me di cuenta de que mi espacio debía cambiar. Que necesitaba iluminación, que la cámara debía ser mucho más potente, que mis libros podían estar cerca y que mis juguetes seguían siendo necesarios. Que mis hijos necesitaban también un espacio para los momentos en los que escribo. Poco a poco el espacio fue evolucionando. Hoy quiero mostrarte desde dónde trabajo.

Una familia bilingüe necesita leer en dos idiomas

Hablar en español, se ha vuelto algo más que una buena costumbre. Se ha convertido en  una manera de construir y preservar lazos íntimos y profundos con mis hijos.

He descubierto que hablar no basta. Al menos no me basta.

Necesito lee en voz alta.

Al principio buscaba cuentos, que son el tesoro más bonito que se puede acumular en la niñez. Pero los años pasan inexorables, y los niños quiere más.

La delicia de perderme en una librería a buscar libros para mi hija simplemente no puedo experimentarla con la frecuencia que quisiera. Sí, siempre puedo buscar por Amazon… pero ¡por favor! ¿acaso se puede comparar comprar libros por Amazon con ojear libros, olerlos y fisgonear entre sus páginas? Rotundamente no.

No quiero esperar a tener la capacidad de declinar en alemán para volver a disfrutar de escoger un buen libro para mis hijos.

Así que me conseguí una librera

Dos años en Alemania

Es como una suerte de cumpleaños. Miro hacia adentro y me siento satisfecha. No creo que la frase “empezar de cero” me describa: nunca he empezado desde cero. He empezado sin muebles, sin familia ni amigos cerca, pero con suficientes herramientas en mi maleta como para construir una vida llena de amores. Amor de pareja, de familia, amor por mis proyectos personales y por quienes me rodean. Así que hace dos años no empecé de cero, pero sí empecé de nuevo. La primera vez que fui a Meersburg, una ciudad de película al borde del Bodensee (lago Constanza) me detuve frente a una tienda de sombreros que hay en una esquina de ensueño, en la que en verano las flores caen como cascadas desde las ventanas. Los quería todos y me enamoré de uno. Quería ir en vestido y con sombrero disfrutando del sol. Ya tenía el vestido puesto ¡solo me faltaba el sombrero! No podía comprarlo, pues las prioridades eran otras: empezar a equiparnos con ropa para el invierno. La coquetería veraniega podía esperar. …

Sentimiento de culpa al emigrar, ¿cómo afrontarlo?

Emigré y me siento culpable

Con la adquisición de este vídeo tendrás acceso a un contenido exclusivo que responde a las siguientes preguntas que seguro te has hecho muchas veces:

¿Por qué me siento culpable?
¿Sólo me siento culpable por emigrar o suelo sentirme culpable por tomar decisiones adultas?
¿El foco de mi sentimiento está puesto en mis hijos o en mi familia de origen?
¿Cómo puedo salir de la parálisis que me provoca la culpa?
¿Qué puedo hacer?