All posts filed under: Psicología para emigrar

Temas relacionados con el proceso migratorio y sus implicaciones emocionales en la familia y las personas.

¡Juntos de nuevo! ¿y ahora qué?: cómo preparar y manejar la reagrupación familiar después de una larga separación

¿cómo sera la convivencia?, ¿podrán ajustarse fácilmente los miembros de esta familia?¿qué pasa si no lo logramos?¿cómo manejarlo si el padre/madre biológico no está cerca? ‘si tenemos mucho tiempo separados, nos afectará?

He creado un taller privado on line para familias con estas dudas

Tres años en Alemania

Tres años en Alemania. Tres años trabajando este jardín. Llegamos a una casa de un tamaño más que razonable para una familia de tres personas y un perro que venían de vivir en pocos metros cuadrados. La casa en si misma estaba muy bien. Pero ese trozo de tierra lleno de malas hierbas , arbustos sin jardinero y rosales salvajes era, literalmente, nuestra “tierra prometida”. Junto a las primeras cosas que compré al día siguiente de nuestra llegada, estaba un par de guantes de jardinería y el mismo día empecé a arrancar matojos. Con más desesperación que visión a largo plazo, inicié mi carrera de jardinera. Sabía que, detrás de las  malas hierbas, debajo del batallón de babosas y justo entre los espinos, se escondía el jardín más bonito que yo habría podido soñar. Había que trabajar duro y así lo hice el primer año. Trabajé duro… sin conocer el terreno. Sin tener ni idea de las estaciones ni por qué debía cortar aquello que no quería podar o sembrar flores que no vería en …

Bájate, conócelos. Son los nuevos amigos de tu hijo.

Hacía mucho frío, aún no había nevado, pero el viento estaba helado y húmedo. Ví como se alejaba con ese abrigo rosa fresa que nos iba a salir por un ojo de la cara y que conseguimos en una oferta fantástica. Se iba alejando, haciéndose pequeñita mientras yo pensaba en Tony Chalbaud.   Se iba acercando a la iglesia. La iglesia imponente y solitaria donde un grupo de niños ensayaría para el nacimiento viviente que presentan en Navidad en nuestro pueblo de adopción, al sur de Alemania.   “No le dije que debe hacer si cuando abra la puerta no está el grupo allí” pensé mientras se bajaba del carro.   Pensé en lo frágil que es. Pensé también que hacia frío. Que tenía un bebe de 9 meses a punto de dormirse. Me dí ánimos diciéndome que ya tiene 8. Como si 8 años fueran muchos años. Como si 8 años representaran un super poder. “Es solo una hora” . Esperé 5 minutos estacionada, por si salía. No salió. ¿qué podía pasar? Y pensé …