All posts filed under: Uso terapéutico de libros, cuentos y películas

En los libros, cuentos y películas encontramos una herramienta terapéutica invaluable que promueve la reflexión y permite el diálogo en familia y en terapia

Miedos nocturnos en los niños: “Sapo tiene miedo”

Sapo tiene miedo. Cuento para hablar de miedos nocturnos. Si tu hijo menor de 7 años tiene miedos nocturnos posiblemente no responda a explicaciones lógicas del tipo “eso no existe”, “ya está, olvídalo, que no hay nada debajo de la cama”. Es muy posible, que si te molestas con él por sus reacciones ante la oscuridad aprenda a callarlas. Cuando callamos miedos nocturnos muy intensos, entonces pueden aparecer síntomas.

¿Por qué muchos padres no cuentan cuentos?

Miedo al ridículo, pensar que tenemos pocos cuentos o creer que el niño es demasiado intranquilo, son algunas de las razones por las cuales muchos padres no leen cuentos. Contar un cuento es para disfrutar y compartir. Para aprender a identificar sentimientos y plantearnos miles de soluciones alternativas que un personaje pudo escoger. Para inventar nuevos finales. Para comprender sin juzgar hasta el más terrible de los malos. Para preguntar lo que no nos atrevemos en otro lugar, para imaginar escenas y hacernos autores durante un rato.

Madre Gothel: la madre que invalida e impide el crecimiento

Me pregunto cuántas veces nos encontramos con una Madre Gothel… cuántas veces nos hemos convertido para alguien en su Madre Gothel particular. Subestimar las capacidades del otro implica crear situaciones de “encierro” para protegerlos de ese mundo “peligroso” que solo nosotros, más poderosos y sabios, podemos enfrentar. Esta relación desigual termina siendo nociva, impide el crecimiento y beneficia solamente a quien se viste de protector.

Mujeres Malqueridas

La Ratoncita Presumida en el libro “Mujeres Malqueridas”

Ayer leía un apartado del libro “Mujeres Malqueridas”, titulado “La Ratoncita Presumida”. La psicoanalista venezolana Mariela Michelena hace uso de este cuento infantil para explicar esa curioso afán de algunas ratoncitas por amar gatos, sabiendo perfectamente que serán irremediablemente devoradas.